En control biológico de los insectos perjudiciales consiste en la utilización de sus enemigos naturales, para reducir la infestación de aquellos a limites que ya no sean de consideración económica. Esta labor, más que ninguna otra semejante, implica una estrecha cooperación internacional. Tal cooperación debe referirse a un intercambio de informaciones sobre la presencia de enemigos naturales de las importantes plagas de los cultivos; información que, cuando un parásito o predator ha demostrado una excepcional efectividad, debe ser particularmente amplia para aquellos países que padecen de la misma plaga. Esta cooperación internacional puede incluir además la estructuración de programas o planes comunes de control, posibilitando una mayor efectividad y economía en la realización de estos. |